Comunidad sorda y lengua de señas

Comunidad se define como un conjunto de personas que vive bajo las mismas reglas o que poseen los mismos intereses. En Chile, la comunidad sorda abarca aproximadamente 500 mil personas. Dentro de esta cultura se ocupa la comunicación no oral, mediante signos o señas LSCH (Lengua de Señas Chilena), sin embargo, que no ocupen la voz no significa que sean mudos, esto porque el ser sordo no dificulta sus cuerdas vocales.

La lengua, por su parte, llamada Lengua de Señas Chilena (LSCH), tuvo un tardío reconocimiento como lengua de comunicación natural oficial en el art. 26 de la Ley Nº20.422, la cual vino a ser publicada recién en el año 2010. Cabe recalcar que aunque la lengua de señas es algo universal, cada país tiene sus señas en particular, por lo que un sordo de Chile no podría comunicarse con exactitud con un sordo de Colombia.

La identidad de la comunidad sorda es muy importante, esto lo podemos ver por ejemplo con que los sordos no se identifican los unos a los otros por su nombre, sino por un apodo único y auto otorgado por la comunidad sorda. Todos los miembros de la comunidad sorda tienen uno y lo utilizan siempre a modo de indicación en vez del nombre, tanto en instancias formales como informales. Al igual que cualquier otra comunidad, poseen sus costumbres y tradiciones, como lo son:

Día internacional de las personas sordas: Es un día donde las comunidades sordas de diferentes lugares visibilizan su realidad ante el mundo, esto se conmemora el día 19 de septiembre.

A continuación algunos datos sobre la sordera:

  • Al año uno de cada mil niños nace con sordera profunda.
  • 5 de cada mil recién nacidos padece una sordera de diversos tipos.
  • El 95% de los niños y niñas sordos nacen en el seno de familias cuyos padres son oyentes.
  • El 80% de las sorderas infantiles están presentes en el momento del nacimiento.

Dentro de esta gran comunidad podemos ver valores muy importantes para ellos, tanto por respeto como por inclusión, estos son:

Sentimiento de Comunidad:  se identifican con este mundo, sentido de pertenencia, lealtad, facilidad de comunicación. Muchas veces esto es mucho más que lo que encuentran en sus hogares.   

Normas de Conducta: para relacionarse, para gestionar información, para adquirir estatus, entre otros.

Valores diferenciados: valoran su identidad sorda, su lengua, a la que cuidan    y enriquecen, la lealtad cultural, el contacto físico,  entre otros.

Conocimiento: sobre su historia, sus costumbres, su estructura social

Lengua: basadas en lo visual, no en el sonido, lo que marca la gran diferencia entre el mundo oyente y el mundo sordo. Las minorías étnicas, encuentran en las lenguas, el espíritu colectivo al que pertenecen.

Familiaridad:  gran solidaridad entre las personas sordas

Arte: artes lingüísticas, narraciones, cuenta cuentos, chistes; artes dramáticas, mimos;  artes visuales, escultura, pintura.

¿Cómo podemos incluir a una persona sorda?

  • Para llamar la atención: Tocar el hombro – mover las manos –    prender o apagar luces
  • Ser directo y decir las cosas tal como son
  • Largas despedidas
  • Abrazarse al saludar o despedirse
  • Señalar
  • Tocarse uno a otro en las conversaciones
  • No cruzarse cuando hay un intérprete frente a él
  • No hablarles por la espalda o muy fuerte
  • El trato correcto es Sordo o persona Sorda; no Sordito ni Sordomudo

“Los Sordos no son un grupo racial, la gran mayoría de ellos no están unidos por lazos sanguíneos, pero la relación que establecen entre ellos llega a ser tan fuerte que para muchos su comunidad se convierte en su segunda familia y el participar y pertenecer a ella pasa a ser una necesidad y una prioridad” (Campos, L. 2001).

Lengua de señas Chilena

Abecedario dactilológico

Pronombres

Mi nombre es (Luis)

Números